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¿Cómo se juega al cojín de guerra?

Únicamente debes tener almohadas y cojines. ¡Únete a alguien en la vivienda para asombrar al otro y que empieze la diversión! Intente sostener el juego entretenido y no golpearse tan fuerte. En el final haz las paces, esta es la mejor forma de decir que la guerra terminó.

De año en año, decenas y decenas de equipos de todo El país nipón viajan a la localidad de Ito para competir en entre los acontecimientos de deportes mucho más singulares de todo el mundo: los torneos de pelea de almohadas.

La riña de almohadas es un viejo pasatiempo practicado por pequeños de todas y cada una de las edades en el mundo entero. El país nipón no es diferente, solo que aquí el juego fué alto al estatus de deporte nacional, con equipos de personas de todas y cada una de las edades rivalizando entre sí por la popularidad y la fortuna.

Manualidades de pijamas

Va a ser bien interesante realizar un taller de manualidades como uno de tus juegos de celebración de pijamas. Ciertas ideas serían, por servirnos de un ejemplo, hacer máscaras para reposar, adornar una funda de almohada o llevar a cabo un pequeño tipi de juguete.

Para efectuar alguno de estas ocupaciones precisarás herramientas muy básicas como pintura, pegamento, abalorios, lona… Si deseas personalizar una funda de almohada, lo idóneo es que todos y cada uno de los pequeños lo hagan. proveer los suyos.

¡Riña de almohadas!

Clasificamos esto como juegos caseros para pequeños (y mayores) pues todos tienen la posibilidad de gozarlo. Solo tienes que tener almohadas y cojines. ¡Únete a alguien en la vivienda para asombrar al otro y que empieze la diversión! Intente sostener el juego entretenido y no golpearse tan fuerte. En el final haz las paces, esta es la mejor forma de decir que la guerra terminó.

Juegos para pequeños en el hogar como este están pensados ​​para alentar la imaginación. La iniciativa es meterse en los armarios y también imitar con la ropa y la manera de ser de la persona a la que forma parte la ropa: madre, padre, hermano, etcétera. Es un juego muy incitante que además de esto nos deja vernos a nosotros por medio de los ojos de nuestros conocidos cercanos.

Adivina y revela

Este es un caso de muestra propio de un juego casero para pequeños que, aparte de entretenerse, cultivará toda una secuencia de capacidades muy buenas para su avance cognitivo. Hablamos de ocultar un elemento en la habitación: en un armario, en un jarrón o en una estantería. Entonces el niño debe hallarlo realizando cuestiones como «¿está bajo la cama? ¿está en el armario? ¿está cerca de la puerta?». Entonces procura canjear permisos, algo que a tus hijos les gusta mucho.