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¿Cómo se juega con un recién nacido?

De qué manera divertir a un recién nacido Reposar, el más destacable diversión. La mejor forma de divertir a un bebé tan pequeño es procurar que duerma lo mucho más viable. Hamacas y columpios, una gran impulso. Paseos, considerablemente más que tomar el aire. charla con él Impulsa tus impulsos. Hora del baño, buen instante para jugar.

Jugar con un bebé es muy bueno para los pequeños, puesto que les ofrece herramientas de estudio que además de esto son amenas. Los bebés tienen la capacidad de absorber la información que les llega por el hecho de que son como pequeñas esponjas que lo absorben todo. Jugar con un bebé es una experiencia que merece la pena y es primordial que los progenitores no dejemos de entrenar distintas ocupaciones con nuestros bebés, según su edad. Percibiremos lo veloz que desarrollan su aptitud de autonomía, y su movilidad.

Hay una secuencia de trucos y consejos bastante prácticos para divertirse con un bebé en sus diferentes etapas de desarrollo. Además de esto, los juegos van a ser entretenidos y motivadores, tanto para ellos para sus progenitores.

Hamacas y columpios, una gran impulso

Lo creas o no, tienes múltiples opciones para divertir a tu bebé a lo largo de las horas de vigilia. Por servirnos de un ejemplo, las hamacas y los columpios son la opción idónea para divertir a tu bebé sin precisar poseerlo en brazos, lo que te dejará no ralentizar su actividad. En el momento en que el recién nacido empieze a medrar, intente ponerlo en un gimnasio de piso. Aparte de entretenerte, empezarás a entrenar la psicomotricidad.

Utilizando que nos encontramos en verano, sacar a pasear a tu bebé debe transformarse en entre las tareas cotidianas obligatorias. Eso sí, jamás en el momento en que el sol esté en su auge y siempre y en todo momento resguarda al pequeño de los rayos. Salir a pasear con un bebé es muy bueno, puesto que aparte de tomar aire limpio, el pequeño revela y explora otros ámbitos y puede estar con otra gente aparte de su familia. Todo ello se transforma en una pasmante fuente de estimulación cognitiva y sensorial.

¿Qué puntos desarrollamos en todo el juego?

El juego es primordial de cara al desarrollo de la movilidad y los procesos cognitivos (atención y concentración) y sociales del bebé. Pero el juego es más que nada una manera de hacer mas fuerte el vínculo entre madre-padre y también hijo, promoviendo la seguridad, el apego y la seguridad del bebé. El juego radica en despertar los sentidos, tocar, reír, gozar… todo ello alimenta el cerebro sensible del bebé, tan esencial como la nutrición.

Pero, ¿de qué forma jugamos con un bebé recién nacido? A lo largo de los primeros meses el tiempo que el bebé pasa despierto es poco, con lo que es preferible buscar un instante en el que esté fresco y relajado, como por la mañana. Desde los primeros días del bebé vas a poder jugar con él a través del sentido del tacto, la visión o la visión y el oído. Este último es el mucho más creado de los sentidos. Abrazarlo piel con piel, mientras que lo mecemos bailando al son de una nana, va a aumentar nuestro vínculo, nuestra seguridad y va a hacer que se sienta amado. El masaje es otra herramienta vigorosa para los recién nacidos. Mediante círculos masajeamos tu piel con un pequeño algodón o gasa, mientras que te susurramos, mencionamos tu nombre o te cantamos una nana. Es esencial llevar a cabo los círculos a una agilidad incesante y sin tocar la columna. El contacto físico impulsa el sistema inmunológico y las defensas del bebé, favoreciendo un mejor avance y incremento de peso. Hay algunos masajes concretos para los cólicos que te van a ser de mucha ayuda ahora mismo. Sugiero en especial este vídeo de Fisioterapia on line que enseña

De qué forma desplazar las extremidades del bebé

Debes desplazar los brazos y las piernas hacia arriba y hacia abajo. Ábralos y ciérrelos, dóblelos de forma cuidadosa y estírelos 5-6 ocasiones.

Otro ejercicio que se aconseja en el momento del baño es desplazar los pies y las manos hacia atrás, virando de forma cuidadosa. Sujétalo con una mano y con la otra haz los movimientos en las articulaciones, salvo en las rodillas. Tome el orden: hombro, codo, muñecas, dedos, cadera, tobillos, etcétera. de arriba abajo.

Realizando muecas

Colocale la cara al bebé, el niño siempre y en todo momento ha de estar boca arriba. Saca la lengua, sonríe, haz mil expresiones de alegría que el pequeño logre ver y «estudiar».